Poesía
LA
GUERRA DE LOS QUE PARECEN HOMBRES. Luis Miguel Logroño
Alcañiz
LA
GUERRA DE LOS QUE PARECEN HOMBRES.
Y hoy muero
de vergüenza por entereza.
Y quiero morir por entereza de vergüenza.
Ya no es Dios quién aquí gobierna. Y ya el amor
no se despierta ni el perdón se tiene en cuenta; ahora
sólo las guerras deambulan.
Es que gobiernan los que se tienen por Dioses; pero sólo
son hombres entre hombres que tiran del poder. Y siendo esta la
pena, prefiero morir por entereza que vivir con la vergüenza.
A ti poder,
que te quiero poder.
En mi mano tengo tu vida, y tu vida quiero perder.
Eres poder
de ambición; lo cual, poder de maldición. No a lugar
tu piedad, ni enmiendas la verdad, ni hallas alguna bondad.
Mil muertes caen a tus pies, ¿y tú te llamas poder?
Mil muertes puedo impedir, y mil muertes impido. ¡Eso es
poder!
A ti poder,
que te quiero poder.
Vas por ahí presumiendo de ti, y ni ves que es de ti de
quien hay que correr.
Tu decides qué hay que hacer, y después, mil vidas
ves perecer.
¿Para eso eres poder?
¿Qué poder es ese que mal mata?
¿Y qué poder es ese que la muerte mata?
Mil vidas
ves nacer, porque quieres querer. Mil perdones quieres dar a los
que se acaban de equivocar. Y tienes la potestad, también,
de abrigar a tus contrarios con el calor de tu piedad.
A ti poder,
que te quiero poder.
En mi mano tengo tu vida, y tu vida quiero perder.
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